Participar en el MCT Summit 2025 ha sido una experiencia profundamente enriquecedora, tanto a nivel profesional como humano. Compartir estos días junto a Davide Cappello en un entorno que reúne a algunos de los perfiles más comprometidos con la formación y la tecnología es un auténtico privilegio. El MCT Summit no es solo un evento técnico; es un punto de encuentro donde se alinean visión, aprendizaje y comunidad.
A lo largo de las sesiones, se respiraba una energía muy especial. Conversaciones sobre las últimas novedades del ecosistema Microsoft, debates sobre cómo evoluciona la formación técnica y el intercambio constante de experiencias reales hicieron que cada jornada aportara valor. Más allá del contenido, lo realmente diferencial fue el contacto directo con personas que viven la tecnología desde la docencia, la divulgación y el acompañamiento a otros profesionales en su crecimiento.

Estos encuentros sirven también para tomar perspectiva. Escuchar distintas realidades, enfoques y retos ayuda a entender mejor hacia dónde se dirige la industria y cuál es nuestro papel dentro de ella. Muchas de las ideas y aprendizajes que surgieron durante el summit viajarán de vuelta conmigo, donde seguimos trabajando con el objetivo de impulsar la innovación, mejorar procesos y generar impacto real a través de la tecnología.

El MCT Summit 2025 ha vuelto a confirmar algo fundamental: el futuro del sector no se construye en solitario. Se construye compartiendo conocimiento, aprendiendo unos de otros y rodeándose de personas con la misma inquietud por hacer las cosas mejor. Volver de Reino Unido con nuevas ideas, contactos y motivación es, sin duda, uno de los mayores valores de este tipo de eventos.


