AcademyVerso: ¿Copilot, GPT, Foundry..? ¡Paren el mundo que me bajo!

Hay charlas que nacen para explicar una tecnología y terminan convirtiéndose en algo mucho más grande. “¿Copilot, GPT, Foundry..? ¡Paren el mundo que me bajo!” fue una de ellas. La sesión, celebrada dentro de AcademyVerso y organizada por Eventekki, no fue solo una introducción a Azure AI Foundry, sino un espacio cercano y honesto para reconciliarse con la inteligencia artificial sin miedo ni postureo.

Desde el principio tuve claro el enfoque: hablar de IA sin jerga innecesaria, sin promesas imposibles y sin hacer sentir a nadie que llega tarde. Porque no todo el mundo tiene que saber qué es un prompt perfecto ni estar construyendo agentes autónomos para empezar. Durante la charla recorrimos, paso a paso y con ejemplos sencillos, qué es Azure AI Foundry, cómo encaja dentro del ecosistema Microsoft y por qué es una alternativa sólida cuando queremos usar IA de forma más organizada, segura y con sentido común, especialmente en entornos profesionales.

Más allá de la parte técnica, el valor real estuvo en el ambiente. Lo que se respiró en la sala fue curiosidad genuina, ganas de aprender y muchas preguntas sinceras. Personas que venían con vértigo salieron entendiendo que sí, que hay vida más allá de ChatGPT, y que no hace falta ser astronauta para empezar a explorarla. Foundry se presentó no como algo lejano o complejo, sino como una herramienta que ayuda a poner orden cuando el universo de siglas empieza a marear.

Como buen motero empedernido, abrí la sesión con una frase que siempre me acompaña: “Solo entiende mi locura quien comparte mi pasión”. Y eso fue exactamente lo que sentí durante el evento. Porque lo del jueves no fue solo una charla sobre Inteligencia Artificial y Power Platform; fue un espacio humano, cercano y lleno de personas con una pasión real por aprender y compartir.

Quiero agradecer de corazón a todo el equipo de Eventekki y de AcademyVerso por una organización impecable. A personas como Miguel Tabera, Ángel David Carrillo y Victoria C., así como a todos los voluntarios, que hicieron que todo fluyera con cercanía y cuidado. Se nota cuando un evento se hace con cariño y atención al detalle, y eso marca la diferencia.

A nivel personal, fue un auténtico lujo compartir la jornada con gente tan especial como Verónica Rivas Remiseiro, Patricia Rodríguez Vaquero, David Lorenzo López, Fernando Artigas Alfonso y Ramón Rautenstrauch. Reencontrarse, debatir, aprender y reír juntos es una de esas cosas que dan sentido a todo esto. Y, por supuesto, a todos los compañeros de los distintos tracks, con sesiones de muchísimo nivel que completaron una jornada redonda.

Eventos como este te recuerdan por qué hacemos lo que hacemos. No solo por la tecnología, sino por la comunidad. Por las personas que organizan, las que enseñan y las que se atreven a sentarse a aprender algo nuevo sin miedo. Me fui con la sensación de haber compartido algo útil, pero sobre todo con la energía que solo dejan los encuentros bien hechos y con alma.

Gracias de corazón. Ya con ganas de la próxima.

Aquí te dejo la sesión al completo por si tienes curiosidad