Después de un fin de semana tan intenso como inspirador en Global AI Community Spain, la sensación es esa mezcla de cansancio mental y satisfacción que solo dejan los eventos que realmente merecen la pena. Fueron dos días muy distintos, pero completamente complementarios: uno centrado en aprender haciendo y otro en compartir, conversar y reforzar la comunidad.
El viernes arrancó con una jornada de workshops de altísimo nivel. Primero, profundizando en arquitecturas RAG junto a Roberto Navarro Matesanz, en una sesión muy práctica que ayudó a aterrizar conceptos complejos y a entender mejor cómo diseñar sistemas más robustos y útiles. A continuación, de la mano de Emilio Delgado Pascual, entramos de lleno en el mundo del fine-tuning, explorando cómo adaptar modelos a necesidades concretas y reales. Fue una de esas jornadas que te obligan a mantener el foco al máximo, asimilar mucha información y salir con la cabeza llena de ideas… y algún que otro cortocircuito mental inevitable.


El sábado cambió el ritmo, pero no la intensidad. Aunque el día amaneció lluvioso, el ambiente dentro fue justo lo contrario. El segundo día estuvo completamente dedicado a la comunidad: charlas, conversaciones, aprendizaje compartido y muchas risas. Porque si algo define estos encuentros es que la tecnología es la excusa perfecta para juntarse con personas con las que da gusto estar. Compartir momentos con perfiles tan distintos y complementarios es parte esencial de la experiencia, desde debates sin filtros con Borja Piris de Castro, hasta conversaciones sobre Copilot y productividad con Ramón Rautenstrauch.


Mención especial para Ana Grotz, compañera incansable de estas “locuras tecnológicas”, con quien siempre es un placer compartir anécdotas, risas y esa pasión común por aprender y experimentar. Al final, estos eventos no van solo de contenido, sino de las relaciones que se fortalecen y de las historias que se construyen alrededor.

No se puede cerrar este recap sin felicitar a toda la organización. Sin el trabajo, el tiempo y la dedicación de quienes están detrás, nada de esto sería posible. El Global AI Community Spain volvió a demostrar que cuando se cuida la comunidad, el resultado va mucho más allá de las charlas o los talleres. Son dos días que dejan aprendizaje técnico, pero sobre todo energía, motivación y ganas de volver a coincidir. Porque al final, esto va de personas, de compartir y de seguir construyendo juntos.


