Non-Profit Day Spain: De la desconfianza al empoderamiento: la IA, tu nueva aliada

Hay charlas que te apetecen. Y luego están esas otras que te remueven por dentro incluso antes de subir al escenario. “De la desconfianza al empoderamiento: la IA, tu nueva aliada” fue, sin duda, una de las segundas. Participar en Non-profit Day · Spain fue algo que me hacía muchísima ilusión, precisamente porque estaba dedicada a personas y organizaciones que lo dan todo cada día con recursos muy limitados, con presupuestos que nada tienen que ver con los de las grandes empresas, pero con un impacto humano inmenso.

Desde el primer momento tuve claro que esta no podía ser una charla técnica al uso. No quería siglas, ni tecnicismos complicados, ni discursos alejados de la realidad. Me costó mucho prepararla, precisamente porque quería llegar con un mensaje claro, honesto y, sobre todo, de ánimo. Un mensaje que dijera: sí se puede, que la inteligencia artificial no está solo al alcance de unos pocos y que también puede ser una aliada real para el sector social.

Gracias de corazón a la organización y a personas como Verónica Rivas Remiseiro, Ramón Rautenstrauch y Toni Granell por invitarme a formar parte de algo tan bonito. Se notaba en el ambiente que este evento estaba hecho con cariño, con propósito y con un respeto enorme hacia quienes trabajan cada día por mejorar la vida de otros.

La sesión no fue solo sobre tecnología. Fue una conversación sobre posibilidades. Sobre cómo organizaciones sin ánimo de lucro, con poco tiempo y recursos ajustados, pueden hacer más, llegar más lejos y multiplicar su impacto gracias a herramientas como Microsoft Copilot for Microsoft 365. Hablamos de cómo la IA no sustituye a las personas, sino que las acompaña; de cómo puede liberar tiempo automatizando tareas repetitivas, facilitar la creación de documentos e informes, romper barreras de comunicación y, en definitiva, ayudar a hacer más con menos.

Uno de los momentos más especiales fue ver cómo el mensaje conectaba. Las preguntas, las miradas, las conversaciones posteriores… todo confirmaba algo que Cristina González Herrero expresó de forma preciosa: las comunidades y las personas que las formamos siempre acercamos la tecnología desde un lugar humano, accesible y esperanzador. Y eso es justo lo que necesita el sector social.

Como voluntario en distintas iniciativas y comunidades, este tipo de espacios me tocan especialmente. Disfruté cada minuto, no solo por poder compartir, sino por escuchar, aprender y sentir esa energía tan especial que se genera cuando la tecnología se pone al servicio de un propósito mayor. Porque la innovación solo tiene sentido cuando empodera a quienes ya están cambiando el mundo.

Fue también un placer enorme conocer en persona a Adrián Espés Espés (y empezar a liarla, como no), reencontrarme con Borja Piris de Castro y Fernando Artigas Alfonso, y compartir risas, conversaciones y esa sensación de estar en el lugar correcto.

Gracias a todas las personas que asistieron, por su energía, sus preguntas y su apertura. Gracias a la comunidad por estar siempre ahí. Y gracias a quienes trabajan en el sector social, porque recordáis cada día que la tecnología no va de máquinas, va de personas.

Esta charla me dejó cansado, sí… pero sobre todo, profundamente agradecido y con el corazón lleno. Porque cuando la IA se pone al servicio del propósito, pasan cosas muy bonitas.